El crecimiento de la moda rápida, impulsado por marcas como Shein, ha transformado las compras entre los jóvenes en España, priorizando la asequibilidad y la variedad. Sin embargo, surge una creciente conciencia sobre sostenibilidad y autenticidad, llevando a los jóvenes a cuestionar sus hábitos de consumo y buscar alternativas responsables.